Presentación de una película sobre Frantz Fanon

Frantz Fanon es un personaje clave en la historia social del siglo XX, es uno de los nombre3s claves del pensamiento anticolonialista. Ahora podremos volver a hablar de él gracias Frantz Fanon: memòria d’asil d e Abdenour Zahzah en VOSC.

El lugar será II CICLE DE CINEMA ÀRAB A LA SEDETA que transcurrirá los días 16, 17 i 23 de maig de 2014 en La Sedeta. C/Sicília 321 de entrada gratuïta. La proyección del documental de Abdenour Zahzah tendrá lugar el sábado a las 19:30…También tendremos occasion de ver las últimas obres de autores tan apreciados como Omar Amiralay Y Elias Suleiman.

Dentro del atraso secular de la cultura política de la izquierda digna de este nombre, el apartado del anticolonialismo resulta ser el furgón de cola, de ahí la importancia de iniciativa como estas. Hablar pues de Franz Fanon significa reconocer este atraso con todo lo que significa de menosprecio e ignorancia cobre el colonialismo, en especial sobre el nuestro. Esta ignorancia explica muchas cosas, por ejemplo las declaraciones de uno de los últimos “capos” de la CEOE, diciendo que Occidente no tenía ninguna responsabilidad en el atraso del continente africano. Un atraso marcado por el expolio que ha continuado bajo diferentes épocas y bajo diversas modalidades de dominación militar y económica.

Atraso no significa inexistencia, entre nosotros existe una tradición anticolonialista ei internacionalista solamente que muy débil.  Dicha tradición conoció una relativa reanimación en los años sesenta al calor de las revoluciones en el llamado Tercer Mundo, en particular la argelina y la cubana que fueron muy importante en el génesis de la izquierda radical, concretamente en el nacimiento y desarrollo del Frente de liberación Popular, del “Felipe”. Por aquel entonces, una parte significada de la obra de Fanon, la mayor parte por cierto se editaron en castellano (1), así como un cierto número de biografías (2). Esto no puede ser porque su obra no hubiera sido trascendental, clave en la evolución del pensamiento anticolonialista...Que yo sepa, no se ha escrito ninguna crítica sistemática de su ideario, y si esta existiera tendría que reconocer muchas cosas por más pudiera objetar otras.

La respuesta de este olvido hay que encontrarla en otra parte. Primero en la profunda crisis de la izquierda ante la restauración conservadora, y en especial de su perfil anticolonialista. Segundo, la crisis padecida por los propios movimientos anticolonialista, una realidad de la que la historia argelina es un ejemplo trágico. Se pueden buscar los motivos lejos de la metrópolis, sobre todo entre las castas dominantes, pero este es un aspecto secundario: estas castas están también al servicio de los amos del mundo. Son estos -el imperialismo “democrático”- los que no han dejado margen posible para que pueblos como el argelino, encontraran en su revolución el mismo impulso que tuvieron en su día las “antiguas” revoluciones: la británica de Cromwell y los niveladores, la norteamericana de 1776, etc...

Nació en 1925 en Port-de-France (Martinica), Frantz Fanon creció para arriba en Martinica en medio de los descendientes de los esclavos africanos, que habían sido traídos al Caribe trabajar en las plantaciones del azúcar de la isla. El padre de Fanon, Casimir trabajó en el servicio de costumbres; él murió en 1947. Él estudió en el Liceo Schoelcher en Fortaleza-de-Francia, donde uno de sus profesores era Aimé Césaire. Hay un Fanon adolescente político activo y se participó en la lucha del guerrilla contra los partidarios del gobierno colaboracionista francés de Vichy. En este tiempo desempeño servicios en las fuerzas francesas libres y se ofreció voluntariamente a ir a Europa a la lucha. A los 18 años en el ejército galo comandado por el general De Lattre de Tassigny que combate en Italia. Después de la guerra mundial estudió la medicina y psiquiatría en París y Lyon. Entre sus amigos estaba Eduard Glissant, su compañero más joven, que estudió la filosofía y la historia en el Sorbonne. Según Glissant, Fanon era “extremadamente sensible”. Médico interno a los 25 año se especializa en psiquiatría, publica por éste tiempo su primer libro Peau noire. masque blanche (!Escucha. blanco¡).

El sueño de Fanon es instalarse en un lu­gar de África del Norte lejos del dominio blanco para dedicarse plenamente a una especialidad que le apasiona, la revolución argelina le atrae como un imán y se convierte en uno de sus más famosos combatientes en 1956, socialista revolucionario desde finales de los años 50, muere en Nueva York donde ha ido a curarse, excluido ya definitivamente de la empresa humana y de tener que abandonar una lucha a la que se había entregado en cuerpo y alma. Sin po­der ver siquiera la culminación de la revolución en Argelia que representaba para él el camino de liberación para el África entera.

Su corta y agitada última década de su vida, Fanon dejó un testimo­nio profundo, rico en imágenes e ideas, de los costos psicológicos y materiales de la colonización así como un conjunto de consideraciones en defensa de la dinámica revolucionaria del mal llamado Tercer Mundo. Esquemáticamente sus ideas se pueden sistematizar sintéticamente como sigue:


-1) Entiende la cuestión racial como básica, el hombre negro para él no es un hombre, es un hombre-negro, ser negro equivale a ser un hombre dominado, colonizado, con complejo de inferioridad frente al blanco, en inferior situación en la civilización hecha a imagen y semejanza a éste, conlleva una neurosis y, de la misma manera, un potencial emancipador, es su negritud la que le hace identificarse con la causa anticolo­nial y es esta conciencia la que le permite darle a esta lucha un contenido antirracial pleno, su crítica se extiende más allá de los intere­ses, de las ideas, llega hasta despreciar el reflejo racista más intimo que siglos y siglos de historia ha afirmado la historia blanca.


-2) La cuestión la enfoca también desde un punto de vista que podíamos de­nominar existencial-psicoanalítico y médico, su lucha dentro del combate por la libertad argelina lo lleva fundamentalmente como médico, loque le permite conocer nuevas facetas de la barbarie colonial. el desprecio al colonizado -un torturador quiere que le solucione algunos trastornos que no relaciona con su oficio aplicado contra una gente a la que no considera en lo más mínimo-, la situación sanitaria y mental de la población sometida al subdesarrollo, el valor de la revolución como elemento de renacimiento personal y colectivo de una población hundida hasta poco antes en la miseria y la degradación, etc.


-3) La plena justificación de la violencia revolucionaria, sus experiencia ante la represión de los franceses es atroz, por eso no duda en escribir, "No justificamos las halcones reflejos de nuestros camaradas. Las con prendemos, pero no las excusamos ni negamos su existencia”. Sus argumentos son abundantes y explícitos: “Puesto que estamos construyendo una nueva Argelia democrática, y no cree­-s que podamos elevarnos y liberarnos en un área y reprimir en otra, con­denamos con amargura a aquellos hermanos que acceden a la acción revolucionaria con una brutalidad casi psicótica, engendrada y afianzada por -a larga represión francesa". La “violencia (...) es una fuerza de limpiamiento. Libera a natural de su complejo de inferioridad y de su desesperación e inacción; lo hace audaz y restaura su amor propio.” “No tengo ningún deseo a ser la víctima del fraude de un mundo negro. Mi vida no se debe dedicar a elaborar el balance de los valores del negro. No hay mundo blanco, allí no es éticas blancos, más que hay una inteligencia blanca. Hay en cada parte de los hombres del mundo que buscan. No soy un preso de la historia. No debo buscar allí para el significado de mi destino. Debo recordarme constantemente que el salto verdadero consiste en la invención de la introducción en existencia. En el mundo a través de el cual viajo, sin fin me estoy creando. “(¡Escucha blanco¡)


-3) Una critica radical a la posibilidad, latente en plena revolución argelina, de que la burguesía y la pequeña burguesía usurparan la posrevolución en beneficio propio, apuesta por las masas oprimidas. por los o­breros y campesinos para que lleven la revolución a sus últimas conse­cuencias; estos últimos devienen en sus idea el centro del proceso revolucionarios que sueña y pelea porque el proletariado de los países capitalistas aparecen como "integrados" en el sistema, reflejo de su conocimiento de la actitud que tanto socialistas -en el poder- como comunistas -en la oposición "constructiva"- han 'tomado en la metrópoli colonial.


Aún y así, Fanon nunca pretendió ser el representante de ninguna opción política precisa, sus ideas más ricas son producto de su propia vida como militante y combatiente de la lucha argelina, a aceptándola como lo que era, como reflexiones sobre temas no estratégicos, hay que reconocerlo un alto valor intelectual.

Como pensador político llevado en Martinica, las opiniones de Fanon ganaron a audiencias en las islas del Caribe junto con Aimé Césaire, Edouard Glissant, C.L.R. James (Los jacobinos negros) y Eric Williams. Por su parte, Fanon rechazó el concepto de negritud, un término primero usado por Césaire. Tal como hemos indicado, Fanon puso su énfasis en el impulso de una revolución violenta como el único medio eficaz de terminar la represión colonial y el trauma cultural en el Tercer Mundo. En la época, esto parecía lo más viable, y sucesos como el asesinato de Lumumba parecían demostrarlo.

En 1952, Fanon comenzó a practicar en una sala psiquiátrica en Argelia. Se casó en 1953 a francesa blanca joven. En el hospital de Blida-Joinville, en dondetrabajó como el director del departamento psiquiátrico. Su maestro fue el médico catalán Francecs Tosquelles, republicano, militante del POUM y exiliado en Francia (3), médico innovador de la terapia del grupo. En 1954 el frente nacional de la liberación (FLN) comenzó su guerra abierta contra la dominación francesa.

Después de tres años, Fanon dimitió y se alió con el movimiento argelino de la liberación. Por esta época viajó los campos del guerrilla de Malí a Sahara, ocultó a militantes “terroristas” en su casa y entrenó a enfermeras para curar heridas.

En 1959 lo hirieron seriamente en la frontera de Argelia y de Marruecos. Fanon entonces trabajó brevemente como embajador del gobierno argelino provisional a Ghana y corregido en Túnez en la wilaya Moudjahid. Durante este período él también fundó la primera clínica psiquiátrica de África. Mucha de su escritura se concentró en la revolución argelina, incluyendo los ensayos publicados en El año cinco, de la revolución argelina (1959), en que llama a la lucha armada contra el imperialismo francés. Fanon mismo no vivió bastante tiempo para atestiguar la independencia de Argelia.

Durante su aventura militante, Fanon sobrevivió varias tentativas políticas del asesinato, y también la matanza en 1957, en el cual el FLN mató a 300 sospechosos de ser partidarios de un grupo rebelde rival. Después de una expedición de agitación que le llevó a recorrer 1.200 millas en 1960, cayó gravemente enfermo de leucemia y murió en Washington, el 12 de diciembre de 1961.La vida y la obra de Fanon cautivaron a una generación, sus libros tuvieron una influencia muy sobresaliente en los año sesenta en los núcleos de intelectuales "tercer mundistas", así como en una multitud de movimientos como el de los Black Panthers norteamericanos...En general se puede hablar que Fanon tuvo una influencia profunda en los movimientos radicales en los años 60 en los Estados Unidos y la Europa.

Después de diversas negociaciones, fue enterrado en suelo argelino. Josie Fanon, su esposa, se suicidó en Argel en 1989.


El trabajo más célebre de Fanon fue sin duda Los condenados de la tierra (1961), fue llamado por su editor “el manual para la revolución negra”. El libro, basado en las experiencias de Fanon en Argelia durante la guerra de la independencia, usa el marco del pensamiento marxista para explorar los conflictos de clase y las cuestiones de la hegemonía cultural en la creación y el mantenimiento del sentido nacional de un país nuevo. “En guerra del guerrilla la lucha se refiere no más al lugar donde estás, solamente a los lugares adonde vas. Cada combatiente lleva su país que guerrea entre sus dedos del pie.” Desde su publicación (con un) Los condenados de la tierra se convirtió con el tiempo en uno de los documentos fundacionales del movimiento negro y anticolonialista de la liberación.

En Internat puede encontrarse una edición del texto Racismo y cultura (www.anticapitalistas.org/node/5517), igualmente resulta asequible célebre prólogo  de Jean Paul sastre (www.ruinasdigitales.com/.../prologo-al-libro-de-frantz-fanon-los-conden.).

 

Notas 

1/ Peau noir, masques blancs, ¡Escucha blanco!, 1952 (existe una edición castellana en la emblemática editorial Nova Terra, Bacelona, 1972, con un buen trabajo introductorio, y un epílogo, ambos a cargo de Francis Jeanson, la “mano derecha” de Sartre en la época); L'an cinq de la révolution algérienne, 1959 (editado como Sociología de la revolución, Ed. ERA, México);Les damnés de la terre, 1961 (Los condenados de la tierra, Ed. Fondo de cultura Económica, México, 1965, varias reediciones; Vers la révolution africain, 1964; Hacia la revolución africana (no tengo localizada la traducción

2/ Para una lectura a fondo: L´ Ouvre de Frantz Fanon. Colonialisme et alineation, de Renate Zahar (Maspero, París, 1974); Frantz Fanon, de Irene L. Gendzier (Serie Popular ERA, México, 1977); Frantz Fanon, testigo, de Pierre Bouvier (Ed. Sígueme, Madrid, 1973).

3/ Francesc Tosquelles i Lauradó (Reus, 1912-Granges-sur-Lot, Francia, 1994), médico y militante comunista del POUM, marchó al frente de Aragón, y como médico asistió a poscombatientes que sufrían psicopatías adquiridas en las trincheras. En el exilio francés, tomó parte en la Resistencia, y llegó a ser una de las mayores eminencias en el campo del psicoanálisis. Su influencia en Fanon es altamente ponderada como determinante por los diversos biógrafos de éste.